El regreso de Manuel Adorni a las conferencias de prensa en la Casa Rosada se da en un contexto de fuerte tensión política y judicial. Con el aval de su equipo legal, el jefe de Gabinete intenta retomar su rol como vocero sin exponer su situación en Tribunales, mientras se profundiza el conflicto con sectores de la oposición.
Dentro del Gobierno, una parte significativa interpreta que la reciente sesión de la Cámara de Diputados, en la que Adorni presentó su informe de gestión, marcó un punto de inflexión. Consideran que ese episodio permitió romper una etapa en la que el funcionario se mantuvo con bajo perfil, evitando declaraciones públicas y dejando que la agenda mediática girara en torno a su situación judicial.
La estrategia se mantendrá sin cambios. Adorni no hablará sobre las causas en su contra, salvo en situaciones puntuales. Esa línea fue definida junto a su equipo de abogados, encabezado por el penalista Matías Ledesma, quien supo defender al presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti.
En ese marco, el funcionario planea recuperar su centralidad como vocero presidencial. Tras la decisión de reabrir la Sala de Periodistas, brindará una conferencia el próximo lunes a las 11. En su entorno aseguran que se limitará a responder sobre la marcha de la gestión. No descartan que el encuentro pueda postergarse al martes, aunque no hay motivos confirmados para ese cambio.
La expectativa oficial es que el jefe de Gabinete evite los tropiezos de su última conferencia, realizada el 24 de marzo, y avance hacia un esquema de respuestas alineado con su estrategia judicial. Sin embargo, también hay señales de una ofensiva discursiva contra referentes opositores, con la intención de desplazar el foco mediático de las investigaciones en curso.
En ese sentido, en la Casa Rosada anticipan un endurecimiento del tono. “Pretendemos la misma carnicería mediática que hicieron estas semanas pero ahora contra Marcela Pagano por un tema que es 100 veces más grave”, señalaron fuentes oficiales a Infobae. La diputada fue denunciada penalmente por presunta omisión maliciosa de datos en su declaración jurada, administración fraudulenta, negociaciones incompatibles con la función pública y enriquecimiento ilícito.
La acusación no es aislada. Pagano había sido quien reveló la compra de una vivienda de la familia Adorni en el country Indio Cuá. Ese mismo miércoles, mientras el jefe de Gabinete exponía en el Congreso, la legisladora se presentó en Comodoro Py para ampliar su denuncia en su contra. Ante el juez Ariel Lijo, entregó documentación que, según afirmó, probaría la existencia de una empresa offshore radicada en Uruguay, IM Group S.A.S., vinculada al periodista Marcelo Grandío.
Adorni rechazó de plano esas acusaciones. “No tengo ninguna sociedad en el exterior, no tengo ninguna sociedad con Grandío, pero no tengo ninguna sociedad con ningún otro tampoco. Eso es absolutamente falso”, sostuvo.
La tensión también escaló durante la sesión en Diputados. El legislador de Unión por la Patria Rodolfo Tailhade interpeló al funcionario con una pregunta que resonó en el recinto: “¿Por qué los argentinos tenemos que pagarle la custodia a su esposa para que use un auto oficial para ir a la manicura y a un bar de moda en Palermo?”. Además, mencionó detalles sobre vehículos oficiales, custodia policial y supuestos traslados de la familia del jefe de Gabinete.
Tras su exposición, el Gobierno confirmó que denunciará a Tailhade por presunto espionaje ilegal. Adorni sostuvo que el diputado “tenía detalles de movimientos míos y de mi familia, de una procedencia que hay que explicar”, y advirtió que “todos los funcionarios están en peligro de ser espiados”.
Consultado sobre el tema, Tailhade evitó anticipar una denuncia propia, pero dejó abierta la confrontación. “Estoy recopilando mucho más. Espero con entusiasmo la denuncia del Gobierno por espionaje, porque en ese caso transformaré esa causa en una investigación sobre la malversación de fondos públicos por custodias oficiales ilegales a decenas de funcionarios”, afirmó.
El diputado también cuestionó la postura oficial al recordar declaraciones del presidente Javier Milei. “No sé de qué espionaje van a hablar si el Presidente acaba de decir que lo mío fue trabajo periodístico”, sostuvo, en referencia a un mensaje del mandatario en redes sociales.
En paralelo, Adorni volvió a desmentir irregularidades vinculadas a su patrimonio, viajes y propiedades. “No conozco Disney, y esta causa judicial no tiene gollete y no va a prosperar”, afirmó en una entrevista radial. Negó haber viajado recientemente a Río de Janeiro y cuestionó versiones sobre un vuelo en primera clase a Aruba. “En ese vuelo no había primera clase”, ironizó.
Sobre sus vacaciones familiares, fue enfático. “Son personales y no me voy a arrepentir de brindarle a mis hijos y mi familia unos días de vacaciones”, dijo. También apuntó contra el periodismo: “Han mentido mucho y te diría que todos sabían cómo era mi vida”.
El jefe de Gabinete descartó cualquier posibilidad de renuncia y aseguró contar con el respaldo del presidente. “No, para nada, jamás voy a ceder ante este tipo de presiones”, remarcó. Y agregó: “Me apoya y me acompañó al Congreso como a cualquiera en el que confía”.
En ese contexto, confirmó que volverá a brindar una conferencia de prensa en Casa Rosada entre el lunes y el martes próximos. “No tengo nada que ocultar y la Justicia lo va a demostrar”, concluyó.